UN ATARDECER CUALQIERA
Camino entre las piedras
q abrillanta el mar
con su hipnótico vaivén copular,
legándoles collares d sal
coronando sus pétreas caras negras.
Mis pies descalzos no se enferman acá
como en el barro del río,
donde me encuentro perdido
con el fluír unívoco del agua.
Busco con mi vista el mas allá
y me bebo el licuado d estrellas,
me atraganto con la charlatana Vega,
¿habrá allí otro yo q ame divagar?
enfoco mi puntero laser rojo
y les envío un saludo en clave morse.
¿Cómo harán sus astrocientíficos
para entender el castellano? mi lenguaje,
¿se darán cuenta q la H d hola
es una inútil letra muda?
Tal vez lo supongan secuencia numèrica
y busqen el tetragramatón mágico.
Tendré q esperar 54 años
para saber si hay una respuesta...
avisaré a los 'orejeros' d El Leoncito
para q en su hora estén alertas
y contesten mi póstumo agradecimiento.
Me resbalo y puteo en arameo:
'volvamos a casa' digo desde el suelo,
los orgiastas ya no bancan mi voyeurismo;
es tarde, se me antoja una pizza,
q tanto les gusta a mi perrerío,
-"bueno chiqis, preparen sus pancitas
q oigo el repimporoteo del motoqero
trayendo la 'barrilete con muzzarela',
ya saben, para ustedes los costrones
para mí los picantes corazones",
¡ay ay ay! maldita miseria
escribir poesías famélicas
es la única forma q me qeda
d comer unas pizzas utópicas
con éste gobierno d mierda.
(20/3/24 - 2:20)
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