ANUARIOS DE LA CREDULIDAD
La lluvia me ha enturbiado
ésta ventana del cielo,
las nubes como gemas oscuras
superpuestas en un frasco
destellan su felinidad esqiva
en el iris desenfocado d mis ojos.
Se marchitan los colores lejanos
en un desabigarrado acromatismo.
Desde los obeliscos del malecón
el Neptunia y su collar d yates
parecen acurrucarse
en la fronda del Parqe Unzué
en la costa d enfrente.
Es entonces q en mi memoria
se van pixelando recuerdos
vividos , mis patriarcas;
resbaladizas callejuelas empedradas
q bajan sin veredas
hacia el puerto atestado
d la vecina Uscudar,
desde un erial q en el futuro
será la Plaza Tacsim,
la distribuidora d agua;
y desde un bote en el Bósforo veo
los imponentes palacios costeros
d los visires y las sultanas
cuyas maderas el fuego
esfumará un día d aqellos.
Y éste es el momento en q me acosa
la preguna maliciosa...
si Shlomo no hubiera sido crédulo
no habría abandonado Tesalónica
x la expulsión de los yabataianos.
Estambul fue el destino inevitable,
tal vez ésa sería mi ciudad natal
en vez del Buenos Aires d la huída.
Si Moctezuma no hubiera creído
q Cortés era el dios profetizado,
trescientos asesinos
no habrían devastado
a toda una civilización.
Ésta lluvia angustiante
no es optimista.
Los crédulos mayoritariamente
son necios empedernidos
incapaces d pensar x sí mismos,
incapaces d argumentar;
repiten mentiras burdas q les inculcan
los Medios d Manipulación Masiva
q son los jefes o socios
d los mismos chorros
a qienes ordenan darles su voto.
uf, ya es tarde, y no tengo un peso
para relajarme con un borgoña
o hipnotizarme con un habano;
una tristeza desolada acecha
x la cuchilla y x el munilla,
y me traga una ciudad descolorida.
(/12/3/24 - 21:54)
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