LA GUERRA X EL AGUA
Las zarpas fulgurosas del sol
como escalpelos laser
sajan los caparazones nubosos
con la nerviosa imprecisión
d un debutante cirujano.
La tierra implora x un rato d lluvia
con su reseca piel agrietada,
pero las garra wolverinas* de Febo
destruyen en ésta batalla
al sistema autocicatrizante nefelido
q van deshilachando sus flecos
bajo el celeste horno del cielo.
Mas, ésta silenciosa guerra titánica
sobre las cabezas d una humanidad
encorvada sobre imbecilizadoras pantallas
rebosantes d pus neolibernazi,
tiene pocos testigos calificados
entre las cabezas gachas q buscan a satanás
en las flotantes orduras d la tecnología,
en el yeol abierto bajo nuestros pies.
Tal vez los 36 justos,
q sostienen los pilares d la existencia
sean los únicos q suelan mirar hacia arriba;
y cual Jaqín y Boaz, son ellos el tronco
del árbol místico q no llegamos a probar
antes d abandonar el edén.
Son ellos qienes pueden llegar a mediar
en éste violento diálogo olímpico;
son ellos qienes pueden hacer renacer
la genética filobiótica, ausente hoy,
en éstas generaciones desperdiciadas
q hemos parido con maldad reconcentrada,
para q sigan repitiendo la viciosa ruleta
d la criminal necedad humana
apuntalada en el placer degenerado del odio.
La batalla ha continuado en el poniente
y Eolo logró arrebatarle sus presas a Helios,
y como un ejército reorganizado
recupera sus posiciones d combate
rugiendo con corazas mas pesadas,
relámpagos q anuncian, al fin y al cabo,
una larga noche d vivificantes lluvias.
Algunos sólo corren a entrar la ropa,
otros a cubrir con superespuma su auto,
unos cuantos pondrán tachos bajo las goteras
y otros muchos, esperaremos q el barro
nos inunde la voluntad otra vez,
sin opciones para escapar del chiqero.
(1/12/24 - 1:30)
*wolverin : personaje d la película 'x-men'
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