sábado, 1 de noviembre de 2025

LA GUERRA X EL AGUA

LA GUERRA X EL AGUA 

Las zarpas fulgurosas del sol  
como escalpelos laser 
sajan los caparazones nubosos 
con la nerviosa imprecisión 
d un debutante cirujano. 
La tierra implora x un rato d lluvia 
con su reseca piel agrietada, 
pero las garra wolverinas* de Febo 
destruyen en ésta batalla 
al sistema autocicatrizante nefelido 
q van deshilachando sus flecos 
bajo el celeste horno del cielo. 
Mas, ésta silenciosa guerra titánica 
sobre las cabezas d una humanidad 
encorvada sobre imbecilizadoras pantallas 
rebosantes d pus neolibernazi, 
tiene pocos testigos calificados 
entre las cabezas gachas q buscan a satanás 
en las flotantes orduras d la tecnología, 
en el yeol abierto bajo nuestros pies. 
Tal vez los 36 justos, 
q sostienen los pilares d la existencia 
sean los únicos q suelan mirar hacia arriba; 
y cual Jaqín y Boaz, son ellos el tronco 
del árbol místico q no llegamos a probar 
antes d abandonar el edén. 
Son ellos qienes pueden llegar a mediar 
en éste violento diálogo olímpico; 
son ellos qienes pueden hacer renacer 
la genética filobiótica, ausente hoy, 
en éstas generaciones desperdiciadas 
q hemos parido con maldad reconcentrada, 
para q sigan repitiendo la viciosa ruleta 
d la criminal necedad humana 
apuntalada en el placer degenerado del odio. 
La batalla ha continuado en el poniente 
y Eolo logró arrebatarle sus presas a Helios, 
y como un ejército reorganizado 
recupera sus posiciones d combate 
rugiendo con corazas mas pesadas, 
relámpagos q anuncian, al fin y al cabo, 
una larga noche d vivificantes lluvias. 
Algunos sólo corren a entrar la ropa, 
otros a cubrir con superespuma su auto, 
unos cuantos pondrán tachos bajo las goteras 
y otros muchos, esperaremos q el barro 
nos inunde la voluntad otra vez, 
sin opciones para escapar del chiqero. 

(1/12/24 - 1:30) 

*wolverin : personaje d la película 'x-men'       

MMM*

 MMM*

Tengo el infinito hundido en mi cerebro 
como el desconado embrollo d hilo; 
Estoy parado en la telaraña d Einstein, 
mi cuerpo aún insiste en éste lado 
pero mi yo atravesó el vórtice; 
ahora el sin fin no puede medirme 
ni la filosofía hallar los términos 
q puedan suturar mi gusanimidad. 
Retazos entrópicos d mi me persiguen, 
no acosatoriamente como en una cacería, 
sino como una succión aerodinámica 
q no los deja liberarse 
d la atracción elástica d venas y arterias. 
El tiempo ya no tiene importancia, 
cada neutrón inventa el suyo; 
pasado y futuro son sólo ensoñaciones 
del interminable presente del ahora. 
La eternidad es mi punto muerto congelado, 
inmutable, ininvocable, inimaginable; 
es el infierno prometido al descanso, 
el punto sin evolución ni regenaramiento, 
mas terrible q lo corpóreo 
inunda mi mente, 0...¿inmundamente?.  
Ésto q jamás se degrada, jamás vive. 
Entonces deja d interesar todo 
acepto el intenso anhelo d morir;
q la humanidad procree cancerígenos 
cada vez mas corrosivos y malignos 
se vuelve una anécdota despreciable 
en la vasta mente del Soñador, 
para qien toda ésa autofagocitación 
no es mas q actividad parasimpática 
d su metafisiología inadvertida. 

(24/11/24 - 11h)


BUSCO CORDURA

 BUSCO CORDURA 

Me arraudo x la ruta desierta del mar 
rumbo al fondo líqido del universo. 
Está iluminada x infinitas hileras 
d ciriobeliscos rojos y negros 
q en las mañanas repones ángeles esclavos, 
y q las chillonas gaviotas encienden 
con el chisporroteo d sus alas, 
cuando las barcas pesqeras llegan 
en los atardeceres insolados del Atlántico. 
Me impelen los veraniegos suspiros 
d aventuras para ser rememoradas 
x decepcionadas décadas futuras. 
Voy huyendo d los gangrenados días 
q vomita éste tiempo d ignorancia salvaje, 
d malevolencias celebrada hasta el espasmo. 
Qiero llegar ya a la terminal teleyectora 
d los mágicos cucahetes enceladonianos, 
donde se reúne la cofradía d pulpos rayados 
a contarse las anécdotas d Bob esponja. 
Llevo los diez listones d madera terciada,  
trece isocas y cincuenta lombrices 
q es el precio del billete LIP (less importante person) 
para irme a una realidad alternativa 
menos delirante q la humana. 

(20/11/24 - 2:18)

MIS PROMESAS

 MIS PROMESAS 

No te prometo nada, xq yo... 
no confundo calentura con amor. 
Somos x ahora sólo una aventura 
q descarga urgida en aqello, 
los placenteros vaivenes del ardor; 
mas, cuando sintamos q nada qeda 
x desplastificar entre nosotros, 
y se haga rutina secundaria 
lo q hoy es una voraz hoguera, 
entonces podremos pensar 
con las neuronas adecuadas, 
en lugar d refregarnos 
x el hipnotismo d las hormonas. 
Y si sentimos pulsar el alma 
con la necesidad d sólo vernos 
para compartir emotivos detalles, 
un mate, un verso, un oído atento 
entonces te prometeré mil carmas 
x la terrena temporalidad 
d tu compañía reconfortadora. 

(19/11/24 - 18:40) 
   

OPTOLÉPTICA

 OPTOLÉPTICA  


Pasó la luz trinando del violeta 
al amedrentador rugido del rojo, 
pero no la oí con mi rango d audición; 
soy sordo a millones d sinfonías, 
si las escuchara, ¿mejorarían mis días; 
no seguiría hundido en ésta espiral 
d incapacidad, d fracasos, d depresión?. 
Si oliera el verde, ¿seguiría oliendo a yuyos?, 
o el rojo, ¿hedería a cruel matadero?.
El negro lo haría a fresca tierra mojada; 
y el blanco a pálido y rígido cadáver. 
¿el marrón olería a una vil escatología 
y el amarillo vomitaría pútridos vahos?.
Lamería el cítrico anaranjado 
y el salado mador d tu piel tostada; 
me zambulliría en la marejada gris 
tras respirar éste celeste contaminado. 
Se multifurcan los senderos luminosos 
entubados en banderolas d arcoiris 
alfombrados x geométricas ualas, 
hacia espaciotemporalidades sanas 
sin la corrompida qinta humanidad, 
hacia un renaciente holoceno 
d animalidad sin dioses monetarios 
con almas d plata y corazones dorados. 

(19/11/24 - 2:38) 

ESTRELLAS MÓVILES

ESTRELLAS MÓVILES 

Hoy alguien agitó la caja del cosmos 
y las estrellas comenzaron a rodar 
como bolitas pulidas d platino 
sobre el negro paño del billar divino, 
en direcciones oblicuamente cruzadas 
como traveseros estructurales 
q la armónica bóveda sostienen. 
Tres corrieron desde el OSO hacia el ENE, 
saliendo d entre las plumas d la grulla 
hasta esfumarse entre Fornax y Fénix 
en movimiento rectilíneo uniforme. 
Otras tres venían del SSO al NNE, 
salieron d la cola negra del Tucán 
y al atravesar el pico agudo del Fénix 
una qedó atrapada, inmóvil, aterrada, 
las otras siguieron rumbo a Piscis 
a donde está hoy d visita la luna llena 
colgada del bigote d la Ballena, 
qien las engulló cual si fueran criles voladores; 
mas, la rezagada parecía luchar x vivir, 
un instante fulguró un grito luminoso 
y la garganta ornícola la cegó, 
pero dos segundos después reapareció 
esforzándose x zafar del pico mortal 
y en apenas diez segundos llegó abrupto final. 
En el buche esperará la incineración 
para saber si ella también podrá renacer. 
Mientras tanto, el rojo pulsar 
d las terrícolas avionetas 
arrastraban sus indolentes derroteros 
x debajo d las tragedias estelares; 
la mas baja, d Hidra a los cuernos d Aries, 
la mas alta, desde el cántaro d Acuario 
hacia la enroscada cola del Escorpio; 
y el lucero con su rostro amarillento 
como un led hogareño d luz cálida, 
espiaba bajo el ala rota d Sagitario.  
¡Oh! otro satélite sale d la vincha del Indio 
y d nuevo Fénix es su portal teleyector, 
supongo q también va a Aries 
q está todavía trepando el horizonte, 
q es hacia donde enfilaba 
ésta última luz viajera.

(18/11/24 - 1:25)  
 

TORMENTA DE LUNA LLENA

 TORMENTA DE LUNA LLENA 

Un cráter d luna llena sobre mi 
horadando el horizonte encapotado; 
a sur y norte refucilos sin sonido 
y algunas nubes arreadas al galope, 
desgarradas x el vendaval d altura 
q azuzan las fórcidas desde su hueco 
limpiando las entrañas d éste abismo. 
Un coro d voces mudas q constriñen 
elevando sus inaudibles gritos a dios 
q sigue impávido gozando el horror 
del satánico aqelarre d la muerte; 
x éso no habrá otros mundos con vida, 
xq el único fin d todo lo vivo  
es llenar los segundos, los milímetros 
y cada respiración con cadavérica podre. 
Parece q las viejas se durmieron, 
o perdieron su único ojo tal vez 
pues las erinnias empujan nubarrones 
como paladas d tierra en la sepultura; 
la emperatriz en su carro d albo fuego 
y sus cohortes d guerreras plateadas 
ésta noche han sido vencidas x Eris. 
Demasiado barro sobre los puentes d luz. 

(15/10/24 - 2:30)

LA GUERRA X EL AGUA

LA GUERRA X EL AGUA  Las zarpas fulgu rosas del sol   como escalpelos  laser  sajan los caparazones nubosos  con la nerviosa imprecisión  d ...