ELLA - ELLAS - TODAS
(dedicada a Sol, d barrio Toto Irigoyen. Gchu)
Ella mira el campo a su alrededor
con los ojos muertos d furor.
Puede ver a las miríadas d hadas
bailando el eterno vals con las flores
hacia los trescientos sesenta horizontes.
Ella mira en derredor.
Pero no puede ver nada.
Ella levita un día d distancia
xq no qiere morir ahogada,
hacia un cielo encapotado d duendes
q con sus luciérnagas faroleras
electrizan los truenos q asordan su alma.
Ella tiembla d frío, d miedo,
d desamparo, d asco,
con las alas arrancadas
x la orfandad y el abuso,
con la uña sucia d dios apuntándole;
ella, inconciente se va al carajo,
se hunde en un remolino sin final.
Sus ojos apretados d odio
pueden percibir un diluvio d inmundicias.
Se siente inundada d mares, ríos,
lagos, lagunas, y mas aún, d pantanos.
Corren las sirenas, náyades y ondinas
con abanicos d escamas plateadas
a aletear fibonaccicas estelas del canasto,
hasta q sus visiones exorbitadas
supuran lágrimas d barro.
Hebe y Oberón encadenados caen d rodillas
con la atmósfera reventada en añicos.
El sol las aniqila con rayos ciegos
y cada una d sus astillas
enviadas x las ominosas hijas d Nix
cargan las lágrimas manchadas
para qemarlas en el ara d Altea.
Hadas y duendes se van marchitando
y refluyen en opacas hebras vidriosas
para fractalizar se en la condensación
q resucitará a sus transfigurados reyes
cuando otra inocencia los suscite.
(17/6/24 - 20:07)
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