EL MOTOR
Ya verás el verde tristón d los árboles
bañando sus hojas en la lluvia
d un plomizo mediodía d abril,
el escalofrío del viento en tus tobillos
te hará acordar d mí.
Los llorosos troncudos
te contagiarán su melancolía,
el repiqeteo d las gotas
sobre el policarbonato
evocarán sueños compartidos,
sueños incumplidos
y los ojos brillarán d impotencia;
la piedra d Adán anudará el corazón
y el piso parecerá una fosa abisal.
El '¿x qé no podemos volver?'
atronará en tu desolación
como martillazos en un tambor vacío.
Podrás llamarme, podrás buscarme
mi alma siempre está abierta,
atiende las 24 horas.
Tomaremos unos mates calentitos,
o un capuchino, si es q tengo plata,
ya conocés mi vida,
ahuyentaremos juntos a los D'yins,
nos congratularemos con mutuas sonrisas;
tal vez intercambiemos tibiezas
mano sobre mano, mejilla sobre hombro
y volveremos a sentir
q allá afuera está el edén,
aunqe lo q haya sea el infierno capitalista.
No me importará entonces
xq ésos momentos
son nuestro motor espiritual
son los q me resucitan
cuando el demonio d la guarda
me qiere suicidar.
(3/4/24 - 14:47)
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