EL CARNAVAL DE GCHÚ
Tengo fantasía
pero carezco d imaginación,
puedo escribir hojas d poesías
d un solo tirón,
pero en la prosa estoy días
para acabar un renglón,
el estro se apodera d mi mano
y plasma lo q canaliza,
reflexiones políticas y reminiscencias,
ecos d astros lejanos
o ajenas condolencias
q se cauterizan en mi alma onírica.
Cruzo el aire como una piedra ígnea
escupida x un volcán;
qemo lo q toco;
incendio lo q me rodea,
hasta q el viento me duerme
en una muerte indigna.
¿Qiénes me extrañaran?
...creo q yo tampoco;
ni el estímulo d una idea
dejará mi aliento.
Son éstos momentos
d rebuscada absurdidad
d inexplicables sentimientos
en q pierdo mi humanidad,
en q me arrepiento
d acciones vergonzantes
q sucedieron el pasado milenio.
La culpa es la piel q mas me sangra
d ser como fui;
d nacer como nací.
Pienso luego en la eternidad,
ya no tendré mas afanes bajo el sol,
entonces me arrepiento
d no haber hecho
todo lo q deseaba,
x miedo, vergüenza, imbecilidad.
Ésta angustia morbosa
q me da el no ser d mi ser
se suma al d la miseria
q me infecta,
viviendo en un gallinero,
cagando entre los yuyos,
bañándome cuando puedo
soportar el frío
o evitar los mosqitos.
Improvisar calzados ajenos
con mis pies lastimados
en semanas inundadas d barro.
Trabajé toda mi vida;
jamás conocí vacaciones,
ni ropa d marca, ni tecnología,
ni teatros ni conciertos,
menos aún restaurantes...
todo fue juntar monedas
para la comida, el alqiler y los impuestos.
Ni robé ni estafé ni mendigué;
¿y todo para qé?
Miro a mi alrededor
y veo la fiesta del Único,
el Carnaval d Satán,
y Gualeguaychú es su infierno.
(28/3/24 - 0:53)
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