TOPACIO
Cuanto extraño sol d mi corazón
la tibieza d tus dedos entre los míos
cuando entelazábamos tu zurda y mi diestra
para meditar un rato antes d acostarnos,
vaciar la basura q el día nos metía en el mate
y relajarnos con las series d pranayama,
hasta sentir q un punto d fulgor
latía creciendo en nuestras palmas,
amerando nuestras sinódicas energías.
Extraño la frecuencia áurea d tu risa
q provocaba estallidos d nubes,
desparramándolas como pochoclos
sobre el círculo del horizonte.
Cada atardecer me encuentro buscándote
involuntariamente en las hondas alturas,
nombrándote en cada estrella q aparece
hasta q me sorprendo al fin del crepúsculo
con la miradas enturbiada d decepción.
Acá están nuestros pichichos,
bueno, no son los mismos;
aqellos ya estarán con vos,
pero lo serían si aún estuvieras aqí;
me miran tratando d entender qé busco,
-"No, no es comida chicos,
déjense d joder. Ya comieron"
es un frasco d perfume, el q te gustaba,
me compré un par para no perderte,
para no perderme la mas dolorosa
d las memorias, el olor a topacio frotado
q exhalaba cada célula d tu piel.
Me mata y me resucita al mismo tiempo,
es una cuchillada en medio d mi desgracia,
pero en la almohada me da la paz
q me permite dormirme sin llorarte todavía.
(15/8/24 - 0:55)
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