EL TÍMIDO AMANTE
(dedicado a Fernando de Armas, músico inspiracional argentino)
I-
Te deseé tanto ¡ay! tanto tanto,
como cualqiera q tiene un metejón
mariposeando d la euforia al llanto,
del optimismo a la depresión,
"Cómo reaccionarías" era mi Enigma
yo q siempre he frecuentado
Almas Sencillas como la mía;
y fue para mí una atroz consigna
q en mis pensares se ha enqistado.
Yo odio ésas Máscaras Urbanas
q disimulan lo peor q aflora
d la vanidosa mediocridad humana
y andan pavoneándose a toda hora
como estatuillas d santos fugaces
d un caduco Mercado d Dioses.
Evité entonces cometer el Atentado
d enturbiar la luz del diamante
q faceta tu mirar inspirado;
Sin él, yo no podría respirar,
x éso ante tu alma estoy implorante
pidiéndole Permiso Para Soñar.
II-
Fué así q un día me encontré
Bailando con la Sombra d tu Amor
durante un Crepúsculo invernal;
y fue tan real q creí q lo soñé,
mi aura no sentía atisbos del mal,
sólo nosotros flotando en el abismo
como pétalos d la cósmica flor
donde yo podía ser yo mismo.
Abrazados nos montamos en Alicia
El Ave Azul del Sueño
y sin qerer, Transgrediendo el Olvido
volamos mas allá d la codicia,
a la fuente primordial d la expansión;
lejos d los placeres fatuos y peqeños,
y le dimos Enter a la Ilusión.
Nos dimos un baño d Mancha Solar
y la oculta Cosmosofía d Febo
se impregnó en la mónada dual
en q se fusionaron nuestros egos.
Siempre recordaré aqel Primer Tema
"Sea Song" , un canto x las ballenas...
III-
Pero el baile terminó,
mis brazos qedaron vacíos, como yo.
Tu silueta absoluta me dejó;
me qeda el recuerdo d la Leyenda
q para mi cordura es el único apoyo
y a mis Estados Alterados le pone riendas.
Entonces salgo a patear las playas
como hago cada vez q el miedo
destruye la esencia d mis ganas.
Necesitaría cantar, pero no puedo,
me veo boqeando y aleteando
como las Aves Empetroladas.
Miro mis huellas sin rumbo
anudadas en la húmeda arena,
mi estesia flayea, me derrumbo,
tan sólo x un milisegundo
y me reseteo persaltando toda pena.
IV-
Me llama desde el otro lado del mundo
la letanía difusa del Hombre Triste
ecos d una Sinfonía en Gris Menor
q irradia Una Mujer Llamada Guitarra
desde el punto G d cada milenio.
Sus dedos tentáculos insisten
en ir Reparando Nuestros Sueños Rotos
borroneados con gotas d amargo dulzor,
y un brillo d azoramiento profundo
tirita en la arista d mis párpados
cuando al cielo clamo impotente:
"Qé Puedo Hacer Para Tenerte"
(29/2/24 - 14:48)
los subrayados corresponden a nombres d temas del compositor citado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario