DE CARA AL CIELO
¿Hasta cuándo estará tu rostro en mi cielo
nublándome las ganas d olvidarte?
Veo tu boca chasqeando lengüetazos d hielo
entre los témpanos d cúmulos q arreaste,
granizando en mi cabeza tu desprecio
xq no he sabido ser qien vos necesitabas.
¡Dejame en paz! espejo atroz del infierno,
me tenés crucificado tal como deseabas.
¡Malhadado el día en q nos conocimos!
en q me dejé engañar x tu tímido recato
y ése halo d mistificado destino
q me impulsaba a desvelar el arrebato;
en q te engañé con mi petulancia d sabihondo,
una enciclopedia d conocimientos inùtiles.
Pero no puedo evitar no ser lo q no me propongo
xq ya todo está dispuesto en los acáyicos anales;
y cuando te diste cuenta, en medio d mi ceguera
entendiste q era hora d hacer un transbordo;
al fin d cuentas no lo lamento, ésta hoguera
la fogoneé yo con éste psicótico morbo
d seguir confundido con tu fingimiento
y no poder sacudirme ésta lluvia ácida
q percude su veneno en mi entendimiento,
impidiéndome ahuyentar tu inmanencia cáustica.
(28/5/24 - 14:12)
No hay comentarios:
Publicar un comentario