CONMOCIÓN
qieren hipnotizarme las divagaciones
q mis alteradas ideas pretenden hilar.
Ezeqiel me ve volando sobre el Éufrates
en un sol d treinta y dos rayos dorados
mientras las flores d mi ventanal
desfallecen sus lánguidos pétalos ocres
extrañando las cosqillas del rocío vespertino.
Sai Baba muñeqea aún monedas d oro
entre los pliegues d dimensiones paralelas;
los pingüinos con su chaplinesco andar
forman tribu en las playas d Camarones.
y en el Parqe, el banderazo rojinegro
hace recular el flujo del Padre d los ríos
despertando al Yaguarón q x fín oyó
la llamada vital q esperó x siglos;
mientras en los acantilados se desflecan
las brocíneas pinceladas d tu recuerdo.
Nadie duerme en Peqín ésta noche
xq el príncipe sin nombre lo ordenó,
entonces me cuelgo d cada cúmulo y cabalgo
sobre los lomos electrizados d los relámpagos
buscando algo q se parezca ilusoriamente
a un dios, a un ángel, q te devuelva a mí
y enjuguen tus manos la furtiva lágrima
q tu falso elisir d'amore me arrancó.
(27/4/24 - 0h)
No hay comentarios:
Publicar un comentario