miércoles, 22 de octubre de 2025

A RAOUL ZAADNOORDIJK

A RAOUL ZAADNOORDIJK  
                                (músico nerlandés)

Estaba sentado a mi escritorio 
tratando q mi mente 
vibrara en resonancia con el Todo, 
buscando la luz emergente 
sin necesidad d un vano grimorio. 
Estaba buscando una realidad diferente 
q me saqe d cualqier modo 
d éstas pesadillas d oprobio 
q han hecho, dios con mis días 
y ésta inmunda gente envilecida 
q votó a éste nazi asesino y demente. 
Y a hurtadillas apareció Raúl 
corporizándose nota a nota 
en los callejones menos transitados 
d mis circunvoluciones dormidas, 
donde mi cerebro no explota, 
desplegando velos d tenue azul 
con sus alas d Pájaro Feliz
creando un Cielo Esfumado 
en la estival Mañana d Playa 
q huele a hinojo y regalíz. 
Me tironea, me empuja, me avasalla 
sacándome d la Tierra Movediza
y enciende sus Molinos d Viento 
para q soplen tormentas d risas 
q nos hagan rodas Bosqe Abajo 
como dos torpes escarabajos 
sobre un mantillo esponjoso, 
y purgar todo lo malo q siento; 
e hinchen las velas del Bouganville 
para q lo abordemos éste abril 
durante un atardecer lujurioso, 
y entre peces voladores palpitantes 
surqemos mimosas Olas En El Agua 
con irisados tonos d añil 
disparando Recuerdos Titilantes
q el martillo d Juvencia fragua 
en los corazones candorosos, 
y con mil piruetas bordábamos 
cadenas d gestos ampulosos 
sobre el Mosaico d Agua y Rocas 
q encadenaba el viejo mar a la costa. 
Y aparecía la bandada d gaviotas, 
centinelas chillonas y locas, 
q nos corrían a picotazos 
celosas d su botín culinario, 
ésos sabrosos y plateados trazos 
q perdían la noción del horario 
y la resaca los atrapaba en la escena. 
Huíamos lejos d la orilla 
entre vueltas carnero y saltos mortales 
y siguiendo un remoto eco d campanillas 
entrábamos Caminando en la  Arena
seca, tibia, sedosa, amarilla, 
hasta q la tarde bostezaba sus sales, 
entonces buscábamos la roca q se alzara 
en una rada aislada y serena 
donde pudiera acariciarnos la cara 
la lloviznosa espuma marina, 
sublimando en el alma danzarina 
aqella pueril felicidad tan rara 
q se nos incrustaba en el corazón
al interpretar aqella plegaria; 
las buenas noches diarias 
q entonábamos con emoción 
despidiendo a nuestro buen dios, El Sol. 

(27/2/24 - 22:30) 

Los subrayados son temas del citado músico. 
  

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